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La diabetes y cómo prevenir los estragos del sol

 

El verano, esa época del año en la que el buen tiempo, el descanso y los destinos de costa son los protagonistas indiscutibles. Tener la oportunidad de disponer de mayor tiempo de ocio nos permite disfrutar de familiares, amigos y, porque no, entablar nuevas amistades.

No cabe duda, el denominador común de estos días estivales es el sol, por eso queremos recordaros que:

Los recuerdos del verano permanecen en tu memoria y no en tu piel

Para prevenir los estragos del sol, las personas con diabetes que presenten sequedad en su piel, deben aplicarse cremas solares de alta protección con el fin de prevenir las quemaduras solares.

Por otro lado, para evitar el pie diabético es recomendable revisarse a diario sus pies y evitar caminar descalzos.

 

Efectos positivos del sol en nuestro cuerpo

 

El sol es el aliado perfecto para el verano, conoce algunos de sus innumerables beneficios para nuestro cuerpo:

  • Tras el reciente periodo de confinamiento vivido en los últimos meses, hemos podido conocer la importancia que tiene el sol en el proceso de síntesis de vitamina D en nuestro organismo.
  • A nivel de la piel, la exposición al sol controlada mejora los síntomas de enfermedades cutáneas como el acné y la psoriasis.
  • Aumenta la producción de un neurotransmisor, la serotonina. Por este motivo, nuestro estado de ánimo es considerablemente más favorable durante el verano.

 

Sequedad en la piel y quemaduras solares en diabetes

 

Para evitar los efectos nocivos del sol, es fundamental evitar la exposición prolongada a su radiación ultravioleta.

Los rayos UVA se convierten en los responsables del envejecimiento prematuro de la piel, mientras que los rayos UVB son los causantes de quemaduras, oscurecimiento y engrosamiento de la capa exterior de nuestra piel.

 protección diabetes playa sol

El daño que produce el exceso de sol en la piel es distinto según la cantidad de tiempo que estemos expuestos a sus radiaciones:

Una exposición puntual en la que no se aplica crema solar de alta SPF, puede propiciar la aparición de quemaduras en la piel y lesiones oculares.

La exposición al sol sin protección repetida durante años, desemboca en la aparición de manchas en la piel, un mayor número de arrugas y lo que es más preocupante, el cáncer de piel.

Es recomendable prestar especial atención y cuidados a niños y adolescentes, ya que, una exposición inadecuada a edades tempranas, se relaciona con un mayor riesgo de padecer cáncer de piel en la edad adulta.

Así mismo con personas de piel clara, las cuales están más expuestas a posibles quemaduras.

Un buen truco que puede ayudarte es el siguiente: “si la longitud de tu sombra es más larga que tu altura, es un buen momento para disfrutar del sol. Si es más corta, búscate una sombra”

 

¿Por qué un diabético debe protegerse del sol?

 

 La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, cuya función principal es la de protegernos del exterior. Si esta pierde su integridad, no puede llevar a cabo su tarea principal, por ello, debemos cuidarla y protegerla.

Como norma general, una persona con diabetes presenta una piel más sensible que necesita más cuidados para mantener su estructura intacta. Veamos el motivo:

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El exceso de glucosa en sangre se elimina a través de la orina. En su salida, esta glucosa arrastra a otros líquidos de nuestro cuerpo, favoreciendo que la piel se reseque, se deshidrate y comiencen a aparecer picores.

Al rascarnos, la piel se irrita llegando en ocasiones a agrietarse. Se abre así, una puerta de entrada ideal a microorganismos patógenos que provocan infecciones. Una vez dentro, gracias al alimento que les proporciona esa misma glucosa, seguirán desarrollándose, progresando la infección y dificultándose por tanto su curación.

Si a una piel sensible como la que estamos describiendo, le sumamos los peligros ocasionados por las radiaciones solares, es fácil comprender el elevado riesgo de lesión o quemadura bajo los rayos del sol que presenta un diabético. Por ello, es fundamental extremar los cuidados bajo el sol.

 

Cuidados básicos frente al sol para personas diabéticas

 

Recomendaciones básicas

 

  1. Mantener un buen control glucémico.
  2. Beber agua frecuentemente, con la misión de estar hidratados.

proteccion de la piel verano diabetes

  1. Evitar la exposición al sol en la franja horaria comprendida entre las 12:00 y las 16:00 horas.
  2. Aplicar crema solar en zonas de nuestro cuerpo que a menudo pasan desapercibidas como son las orejas, la nariz, la calva y nuestros pies.
  3. Controlar el uso excesivo de cremas hidratantes. La piel debe estar hidratada pero no húmeda ya que, el exceso de humedad favorece la aparición de hongos, especialmente entre personas con sobrepeso u obesidad.
  4. Una triste novedad de este verano es el uso de mascarilla. No todos los tipos de mascarillas protegen con la misma eficacia de los diferentes tipos de radiación, por lo que es recomendable aplicar fotoprotector solar también en la superficie de piel cubierta por la mascarilla.
  5. Para evitar el pie diabético es importante no andar descalzo y hacerse revisiones de los pies especialmente si la glucosa no está controlada ya que puede desembocar en problemas de circulación o la perdida de sensibilidad.
  6. Hay medicaciones que provocan reacciones fotosensibilizantes. Ten cuidado en su uso y si tienes dudas, pregunta a tu médico o farmacéutico.

 

Fotoprotectores

 

Utilizar fotoprotectores homologados y de alta protección, evita las quemaduras en la piel.

Aplicar la cantidad adecuada de fotoprotector solar entre 10 y 30 minutos antes de la exposición solar es la forma recomendada de evitar lesiones en la piel.

Como regla general se debe renovar cada 2 horas, tras baños de más de 20 minutos o en caso de sudoración excesiva.

La normativa actual rige que todos los protectores solares deben aguantar un baño de 20 minutos. Algunos duran más tiempo y se presentan bajo las siguientes denominaciones

  • water resistant (aguantan un baño de 40 min)
  • waterproof o very water resistant, que permanecen incluso tras un baño de 80 min.

A pesar de estas mejoras, se recomienda reaplicar el fotoprotector tras el baño y más aún si nos secamos con la toalla.

En los días nublados también es necesario fotoprotegerse ya que, aunque no tengamos la sensación de calor y las nubes impidan el paso de las IR, algunas radiaciones ultravioletas especialmente la UVA consiguen atravesar las nubes y dañar nuestra piel.

La crema recomendada es aquella que asegure una protección total frente a la radiación ultravioleta UVA y UVB.

A la hora de elegir entre cremas con filtros físicos (inorgánicos o minerales) o químicos (orgánicos) mejor decantarse por las primeras ya que estas generan una barrera física que refleja por completo la radiación solar. La desventaja se encuentra en que cosméticamente son poco atractivas, pero ofrecen mayor garantía y resultados que las cremas con filtros orgánicos. Estas, por su parte, son más agradables al tacto, pero absorben parten de las radiaciones del sol, lo que ocasiona en personas con pieles intolerantes o atópicas, reacciones alérgicas.

 

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proteccion de los ojos sol diabetes

 

Protección para nuestros ojos

 

Nuestros ojos también son sensibles al sol, por ello, debemos protegerlos de sus radiaciones UV y así prevenir la aparición de problemas oculares.

Para evitar su aparición, es esencial proteger nuestros ojos con el uso de filtros, es decir, de gafas de sol homologadas incluso en los días nublados.

No escatimes en tu salud ocular. El uso de gafas de sol sin protección certificada contra los rayos UVA/UVB produce daños más graves que no usar ningún tipo de lente. Busca que sean homologadas (UV > 400 y categoría 3 y 4 preferentemente)

Al igual que hemos dicho anteriormente con la piel de los más pequeños, los daños ocasionados en los ojos en edades tempranas se detectan varios años después. Protege sus ojos igual que haces con los tuyos.

 

Protectores físicos 

 

  • Un sombrero, que sea de suficiente ala para que cubra cara y tu cuello.
  • Una gorra, con la visera correctamente colocada para cubrir el rostro. Si la exposición al sol es prolongada, es recomendable utilizar gorras que incorporan un protector de cuello.
  • Ropa deportiva con factor de protección elevado, que cubran la mayor superficie posible de tu piel
  • Sombrillas amplias, que te protejan también de la luz que se refleje en la arena.

Y tú, ¿cómo te proteges del sol? Cuéntanos

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